En el “Día Mundial de la Libertad de Prensa”, una aclaración al periodismo irresponsable

“Todos sabemos quiénes cantan Flor de Retama… Martina”, “… en tu opinión ¿qué piensas cuando los senderistas cantan Flor de Retama?”, preguntó la periodista y conductora Milagros Leiva hace unos días en su programa televisivo. En un contexto de segunda vuelta electoral de extremada polarización y de campaña de miedo apelando al terrorismo y no contribuir al conocimiento y análisis crítico de las propuestas de los candidatos resulta lamentable este tipo de acciones, y qué mejor fecha que en el Día Mundial de la Libertad de Prensa celebrarlo ejerciendo ese derecho responsablemente.

La vieja práctica de relacionar Flor de Retama con el terrorismo

Y no solo la prensa, o en todo caso gracias a ciertos periodistas es que desde hace más de 3 décadas con el simple hecho de cantar o escuchar “Flor de Retama” para que la gente te mire como si estuviera viendo al diablo. La mencionada canción es un emblemático huayno no solo para los ayacuchanos, sino para el Perú andino y en particular para profesores y alumnos de la educación pública nacional. Por lo tanto, nada más desinformado, ignorante, sesgado y tendencioso que asociarlo con el terrorismo.

Milagros Leiva ahora, pero también otros periodistas y medios periodísticos han persistido en lo mismo, por ejemplo, durante el Paro Nacional de Educación en el 2017, el programa “Panorama” de Panamericana Televisión emitió un informe donde hacía alusión a la canción, acompañada con la declaración de la ministra de educación de entonces, Flor Pablo que señalaba “Jamás vamos a avalar ninguna práctica que promueva o que haga proselitismo en favor del terrorismo, de la violencia”.

La historia que originó la canción y su distancia abismal con el terrorismo

En primer lugar, Flor de Retama no tiene nada que ver con el terrorismo peruano, la canción se inspira con hechos sucedidos a finales de los años 60, por lo tanto, no tiene nada que ver con la década de los años 80. Sucede que, en 1969, a menos de un año de instalada la dictadura del general Juan Velasco, sí, el mismo de la Reforma Agraria, la estatización de la Brea y Pariñas, de los medios de comunicación, es decir, el nacionalismo popular en su máxima expresión, el gobierno militar aprobó un decreto que eliminaba la gratuidad de la enseñanza para los estudiantes que desaprobaban un curso, por lo tanto, los padres de familia tendrían que pagar cien soles si eso sucedía.

IMAGEN: REPORTAJE DE LA UTP. FUENTE: WWW.UTERO.PE

De inmediato se produjo un estallido de protestas a nivel nacional, de estudiantes y padres de familia. Pero la mayor magnitud del conflicto se dio en Ayacucho, especialmente Huanta. En la mencionada ciudad ayacuchana la masiva protesta fue reprimida brutalmente por la Policía, hubo numerosas detenciones, se quemó la comisaría local, culminando en un saldo trágico de decenas de muertos entre padres y estudiantes y muchos desaparecidos.

De inmediato se produjo un estallido de protestas a nivel nacional, de estudiantes y padres de familia. Pero la mayor magnitud del conflicto se dio en Ayacucho, especialmente Huanta. En la mencionada ciudad ayacuchana la masiva protesta fue reprimida brutalmente por la Policía, hubo numerosas detenciones, se quemó la comisaría local, culminando en un saldo trágico de decenas de muertos entre padres y estudiantes y muchos desaparecidos.

Aquel domingo 22 de junio de 1969 en Huanta, los alumnos del colegio González Vigil, acompañados por sus padres y campesinos, decidieron salir a las calles para protestar y luchar contra la pretensión del gobierno de Velasco, no de un gobierno de ultraderecha, capitalista salvaje, mucho menos neoliberal, sino nacionalista y estatista.

Se convocó a una concentración masiva en la Plaza de Armas. En Huanta, había la costumbre para manifestaciones de protesta que las comunidades se concentren previamente para encontrarse todos en la plaza, al prohibir y reprimir la policía la concentración previa de los campesinos se dio inicio al enfrentamiento, toda una batalla campal. Cuentan las crónicas periodísticas de la época que una anciana tomó un garrote, se abalanzó hacia los policías y dijo: “una sola vez se vive, una sola vez se muere”. En ese momento entran en acción los “Sinchis”, un grupo policial preparado específicamente para reprimir protestas, entran a la plaza de armas por la denominada “Cinco esquinas” disparando indiscriminadamente al cuerpo de la población civil.

Tras la masacre en Huanta, el gobierno de Velasco reconoció la matanza de 24 personas entre campesinos, padres de familia y estudiantes niños y jóvenes. Sin embargo, como en toda brutalidad de una dictadura no se contabilizaron muchos otros cuerpos recogidos de manera oculta en camiones policiales, tampoco los cuerpos de otros tantos muertos que recogieron los policías y los enterraron clandestinamente. Finalmente, Velasco dio marcha atrás y desistió de su funesto decreto.

Y si no es suficiente con el relato de los hechos, periodistas y público en general pueden darle una revisada al informe de “La Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR)” que dice: “Este suceso ha perdurado en la memoria de la población como la lucha por la gratuidad de la enseñanza. Incluso inspiró la letra de la canción popular Flor de Retama, en la cual se relata la entrada de las fuerzas del orden a la ciudad de Huanta y la represión hacia campesinos, estudiantes (escolares) movilizados”.

Por lo tanto, el autor no fue Abimael Guzmán

Tampoco ningún senderista, fue el profesor ayacuchano Ricardo Dolorier Urbano, reconocido docente de lenguaje y literatura del Colegio ayacuchano González Vigil, que como homenaje a los mártires de Huamanga y Huanta y en especial a dos de sus alumnos que murieron en las protestas compuso en 6 meses el huayno, y de inmediato lo presentó públicamente en un bar local de Huanta, para años después, en 1978 ser interpretado y hacerlo famoso el “Trío Huanta”.

Para los periodistas y la gente en general que como parte del denominado “terruqueo” asocian “Flor de Retama” con el terrorismo, recordarles también que esa misma acción fue clave en la matanza de Barrios Altos, en 1991 a manos del grupo paramilitar denominado “Colina”, tal como lo señala uno de sus integrantes: “No se pudo identificar cuál de las dos polladas (en Barrios Altos) era la de Sendero Luminoso. Pero la orden estaba dada. No se podía identificar cuál era la pollada (…) Los primeros que entraron habían tomado licor para no llamar la atención y estaban bailando. Pero Martín Rivas presionaba, hasta que los de la pollada del primer piso pusieron una canción de Martina Portocarrero: ‘Flor de Retama’. Nosotros habíamos sido informados que esa canción hacia apología del senderismo”.

EL GOBIERNO REGIONAL DE AYACUCHO SE PRONUNCIÓ ANTE IRRESPONSABLE ALUSIÓN DEL HUAYNO FLOR DE RETAMA CON EL TERRORISMO HECHO POR MILAGROS LEIVA

Si bien no se puede negar tampoco que los terroristas de Sendero Luminoso se “apropiaron” de la canción, no por eso se puede decir que es una canción terrorista, mucho menos que al cantarla se hace apología al terrorismo. Eso sería una ignorancia colosal, es como si se afirmara que el tema central del afamado film “Zorba El Griego” es senderista o hace apología al terrorismo porque hay un video en el cual Abimael Guzmán y su cúpula lo bailan, o que la canción “I will survive” que cantaba Gloria Gaynor, que la canta y la baila el movimiento homosexual, entonces representa una canción homosexual (que no tendría nada de malo); o que la ópera es música nazi y nazis son todos los que la escuchan solo porque a Hitler le gustaba esa expresión musical.

Por lo tanto, en un nuevo Día Mundial de la Libertad de Prensa recordar a los periodistas que “toda libertad exige ante todo una gran responsabilidad”.

Publicidad

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *