Hace un mes, el presidente Martín Vizcarra anunció la entrega de un nuevo subsidio económico, el bono universal de 760 soles, para las familias más necesitadas a raíz de la cuarentena social obligatoria que ha paralizado la economía.

En ese momento, Vizcarra dijo que se buscaba beneficiar a un total de 6 millones 700 mil familias, de las cuales ya se había otorgado algún tipo de bono a 2 millones 700 mil, aunque solo en un 50 %.

El último martes, el jefe de Estado dijo que la transferencia iba a completarse recién a fines de julio a través del Bono Universal Familiar.

Pero, ¿el gobierno podrá cumplir esta meta teniendo en cuenta la emergencia sanitaria?

Para la jefa del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad del Pacífico, Alexandra Ames, ello no sería posible porque no se cuenta con una adecuada base de datos de los ciudadanos.

“No se cuenta con una sistematización adecuada de los datos de ciudadanos, que permita una mejor focalización de quienes necesitan esta ayuda”, dijo Ames a Correo.

Comentó que este nuevo tipo de bono ha generado confusión en la población, porque algunos creen que pueden ser beneficiarios, pese a que ya recibieron otro tipo de bono anteriormente.

“Genera mucha confusión de información hacia los usuarios. Hay diferentes bonos que se trabajan con distintas bases de datos”, añadió.

Por su parte, el economista Roberto Abusada criticó que el Estado carezca de un sistema de focalización para atender la emergencia sanitaria a raíz del COVID-19.

“El Perú no cuenta con un sistema de focalización de personas vulnerables, a través del cual se pueda brindar una mayor y mejor atención en la emergencia”, señaló.

Abusada cuestionó que muchos ciudadanos no estén comprendidos en el sistema bancario, lo que dificulta la entrega de algún tipo de ayuda social.

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